Nuevo presidente de Pro Tejer advirtió: “A diario están cerrando empresas”

Por Cecilia Camarano

El pasado 24 de mayo, el titular de la empresa Amesud SA, Yeal Kim, asumió la conducción de Fundación Pro Tejer, poniéndose al frente de la cámara que nuclea a una de las actividades más golpeadas en el último tiempo: la del rubro textil.Con un ambicioso discurso, ese día Kim dio a conocer los ejes de su gestión: “El combate a la desocupación y la pobreza; la promoción de las exportaciones en base al impulso de los eslabones capital intensivo y a la conquista de los canales comerciales de consumo responsable; el fomento a la innovación y el desarrollo sectorial y una fuerte agenda de capacitación”.

Además, el empresario aseguró que es posible la creación de 200 mil puestos de trabajo en los próximos cinco años. “Con el marco normativo adecuado y un entorno macroeconómico favorable”, aclaró.

Es justamente una legislación favorable al sector uno de los principales reclamos de los empresarios nucleados en Pro Tejer. Pero no es el único. Pérdida del mercado a causa de la inflación, suba de tarifas y apagón estadístico, son algunos de los problemas que identificó en diálogo con ámbito.com. Además, adelantó que en los próximos días encabezarán una conferencia de prensa en la que brindarán detalles de la crisis que atraviesa el sector, y de la que esperan, sirva también como mensaje al Gobierno.

Periodista: Usted habló de creación de empleo en el marco de una retracción económica del eslabón textil, ¿cómo podría generarse empleo en estas condiciones?
Yeal Kim: Lo voy a explicar con el caso de Corea, que es de donde vengo (Kim llegó a la Argentina con toda su familia en 1976, cuando tenía 18 años). En los setenta era un país muy pobre, su PBI equivalía a una quinta parte del de Argentina. En Corea se impulsó una política industrial muy fuerte de exportación y de capacitación, y de fomento de la industria. El textil se hizo motor de una economía muy fuerte, comenzó a tener mano de obra calificada. Se trata de un rubro que puede generar empleo y bajar la pobreza, que es lo que pretende este Gobierno.

P.: Actualmente, ¿cuál es la realidad de las cifras de empleo en el rubro?

Y.K.: Estamos o estábamos ocupando, desde fibras hasta confección cerca de 400 mil empleados.

P.: ¿Por qué “estábamos”?

Y.K.: Porque a diario nos enteramos de que hay empresas que están cerrando. Todos los días estamos perdiendo gente.

P.: ¿Cuáles son a su entender las causas de la pérdida de empleo en el sector?

Y.K.: El principal motivo es que hay una baja en el mercado, la gente se está quedando cada vez con menor poder adquisitivo, a causa de la inflación. Después están las importaciones de productos terminados. Con la exigencia de ingresar a la OCDE Argentina empezó a abrir paulatinamente los mercados, y eso lo estamos sintiendo.

P.: ¿La suba de tarifas de los servicios los está afectando?

Y.K.: Los grandes productores ya veníamos pagando tarifas internacionales, pero las pymes no, y lo están sufriendo muchísimo. Para los pequeños productores también las tasas a 40% son inviables, sobre todo a la hora de ir a un banco a sacar un crédito.

P.: En la edición Pro Textil de 2017 adelantaron la elaboración de un proyecto de ley para reducir los costos patronales, ¿en qué quedó eso?

Y.K.: Sí, todavía está en pie el proyecto de ley que consiste en una rebaja de los aportes patronales para el sector. Se trata de un proyecto puntual para el sector textil, confección y calzado. Falta presupuesto y la decisión política para elevarse, aunque puede ser en breve.

P.: ¿Cómo está el diálogo con el Gobierno?

Y.K.: Hay llamados en las dos direcciones. Estábamos esperando una convocatorio a la Mesa de Diálogo Nacional, pero intuimos que tienen un problema con el presupuesto para hacer políticas activas, entonces están replanteándose con qué dinero van a contar antes de recibirnos, dado que el proyecto de formalización laboral, al rebajar los aportes y contribuciones el Estado va a recibir menos ingresos, a cambio espera que la masa de gente formalizada compense el ahorro o el sobrecosto o esa falta de ingreso.

P.: ¿Cuál es el principal reclamo que hacen al Gobierno?

Y.K.: Que haya una política industrial. En un país de 24 cámaras o sectores industriales, 21 se quejan. Los únicos que no se quejan son construcción, maquinaria agrícola y automotriz. Además de sufrir de baja demanda, también tenemos problemas respecto a las importaciones. El 2017 incrementó en un 90% los productos terminados, eso nos hace perder muchísimo mercado. Nuestro sector está usando menos de la mitad de su capacidad instalada. Casi un 50% de nuestros socios está perdiendo plata. Hay un 30% que está mejor parado financieramente o con equipamiento más moderno. Y un 20% que está bien, que tiene un mínimo de rentabilidad. El sector corre riesgo de cerrar muchas fábricas.

• Cifras

A Pro Tejer le está costando conseguir las cifras precisas para evaluar el impacto de la caída económica en la actividad. Y es que, desde fines de julio de 2017, se produjo uno de los apagones estadísticos más relevantes de la administración de Mauricio Macri. Se trata de la información de operaciones de comercio exterior (exportaciones e importaciones de bienes), que consolida la AFIP por medio de la Aduana.

“Hay dos cuestiones graves en este marco: una la calidad de la información que se maneja, porque no es lo mismo que el importador sea una tienda del Once, una marca o un supermercado. Pero por sobre todo, esto nos priva de un derecho vital que es la detección de maniobras de dumping, para poder monitorear la práctica desleal”, señalaron a este medio.

Sin embargo, el eslabón textil asegura que, desde el inicio de la gestión de Cambiemos, cayó 17 puntos promedio en su nivel de actividad.

Asimismo, el uso de capacidad instalada es del 30% al 45% de las plantas. “Para un uso óptimo, debe estar en 75% u 80% como mínimo”, explicaron. Siguiendo estos números, a toda la cadena de valor le “sobra” la mitad de una planta. “Falta mercado. Alguien nos afanó 20% del mercado”, señalaron desde la cámara.

“En este escenario, las empresas están haciendo lo que tienen que hacer, que es rentable el negocio con las nuevas características del mercado”. Es aquí donde entra una variable de ajuste: la de los trabajadores.

“Estimamos que en estos últimos dos años y medio se perdieron 35 mil puestos de trabajo”, señalaron. Sin embargo, es aún más difícil calcular las cifras del mercado informal. Y es que los empresarios observan que “hay mucha formalidad que se está empezando a pasar al lado informal. Hay un fuerte proceso de informalización”, remarcaron.

Fuente: http://www.ambito.com/

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